sábado, 23 de febrero de 2013

El comienzo: Galletas Mariquita

Bueno después de la chorrada de la primera entrada, vamos a ponernos serios.

Esta fue nuestra primera experiencia de galletas decoradas. Era el cumpleaños de la prima Silvia y no teníamos dinero para hacerle un regalo. La conclusión es simple: regalo hecho a mano. Al final nos decidimos por unas galletas decoradas, ¿pero de que las hacemos? En honor a la cumpleañera, de mariquitas, que es su animal de la suerte.

Empezamos a investigar y nos encontramos con que necesitábamos fondant (¿es no es esa especie de plastilina que sale en "el rey de las tartas"?). Vimos muchas recetas, pero en casi todas necesitábamos glucosa y glicerina (¿y eso donde lo venden?). Otras usaban marshmallows ( o como decimos por aquí "nubes" o "esponjitas" ) y nos asustaba un poco. Por fin dimos con una receta de Sweetmania que parecía fácil y que usaba ingredientes baratos y fáciles de encontrar: gelatina, agua, miel y azúcar glas y aroma de vainilla. Así que manos a la obra.

Para la galleta usamos una receta para thermomix (lamento no recordar la pagina). La forma para las mariquitas la hicimos con unos cortadores redondos, y las flores  con unos cortadores redondos y un cuchillo para hacer los pétalos (que desastre...).



Por otro lado nos compramos nuestros primeros productos : un botecito de colorante rojo y un rotulador negro de tinta comestible.

He de decir que me pareció mágico lo del fondant. Francamente tenia serias dudas sobre el resultado, pero quedó increíble  Otro cosa fue a la hora de teñir el fondant de rojo (una cosa  muy complicadas , por que  teñir fondant blanco de rojo, sin que el fondant se convierta en un chicle muuuuy masticado es difícil). Para los lunares de las mariquitas le pusimos al fondant, cacao en polvo sin azúcar, cosa que desaconsejo, ya que deja el fondant muy seco y se agrieta. Pero bueno, conseguimos salir del paso, y este fue el resultado:


Pegamos en fondant a la galleta con leche condensada y para pegar fondant con fondar usamos un poco de agua. Los ojos los pintamos con el rotulador comestible. Et c´est fini

martes, 12 de febrero de 2013

Hola

Reconócelo , se te ha ido de las manos.


Hace tiempo que te diste cuenta que esto iba más allá que una simple adicción. Lejos queda ya aquella imagen glamurosa del repostero goloso y creativo.

Sabes que todo va mal cuando llegas un sábado por la noche de fiesta a casa y destripas la nevera en busca de restos de buttercream o algún cupcake olvidado. O peor aún, no te importa ponerte a cocinar a las tantas de la madrugada para poder disfrutar de un trocito de Carrot Cake. Sabes que tienen un problema cuando llegan a casa paquetes y paquetes procedentes de tiendas on-line de artículos de repostería.

Admítelo, eres un adicto, y la culpabilidad te machaca. Quizás necesites un trocito de esa Red Velvet que hiciste ayer para el cumpleaños de tu sobrina:

-¡No, contrólate!
-Venga, solo un trocito.
-...Gollum, Golluum...

Estás a punto de sucumbir y empiezas a salivar como un animal, tus pupilas son cabezas de alfiler y finalmente dejas la culpabilidad a un lado y das un gran bocado a ese trozo de tarta, ¿por que te viene ahora a la mente una escena de Trainspotting? Da igual, el azúcar pasa a tu cerebro y tu mente viaja aún más lejos. Disfrútalo. Esta sensación lo compensa todo: los kilos de más, el dinero, el colesterol alto...

-Bueno, todo todo no. Mañana salgo a correr :) .